Azul profundo
Naci una tibia madrugada
Antes de que saliera el sol,
Con la luna alumbrando mi llegada,
Los brazos de mi madre, dándome calor.
Nació, por fin, la niña esperada
Por mis padres, mis abuelos y mi Dios,
Nació la niña adorada, de clara mirada
Y cabellos color de sol.
Nació la niña y luego…
Y luego nació el dolor.
La vida quiso mentirme
Diciéndome que el mundo era feliz
Mas mis ojos de alma nueva percibieron
Que el mundo no era así.
Y entre mi mundo de cariños,
Cuidados, mimos y alegrías,
De atenciones, de regalos…
De sonrisas cada día;
Percibía yo la tristeza
Que guardaba de mi nido, la salida.
Y en los brazos de mis padres,
Rodeada de mis hermanos,
Protegida de la vida,
Como un pájaro… crecí.
Despacio… lentamente,
Mis alas temerosas se batieron
Dulcemente contra el viento
Y con la mirada desafiando al sol
Emprendí el vuelo…
Y disfrute tanto el volar
Que subí mas alto que la luna
Apreciando un mundo imaginario
Donde no existía pena alguna.
El color lleno mi vida,
Mil mundos alegremente, conocí,
Mis amigos eran ángeles,
Mis juguetes eran nubes
Mi vida era feliz.
Pero llego el día
En que alguien tomo mi mano
Y me toco el corazón
Y mis alas se cerraron
Y m i vuelo término.
Con los pies ya en la tierra,
El corazón ya sin sueños,
Descubrí lo que un día
la imaginación me oculto.
Y mis sueños, imposibles, se olvidaron,
Mis ideales, tan queridos, se perdieron,
Y el amor infinito,
Con odio se mancho.
Y conocí lo que es la envidia,
La soberbia, el dolor,
La lucha del hombre contra el hombre,
La soledad eterna, la desesperación.
Y comprendí que el mundo era un lugar
Donde el pecado reina, aun sobre la paz,
Que no se nace a esta vida,
A otra cosa que no sea llorar.
Mi cielo, azul profundo, se nublo…
Mis ojos de mirada nueva, envejecieron,
El sol dejo de brillar en mis cabellos,
La niña, soñadora, dentro de mi…
Murió.
Paso el tiempo, gota a gota…
Lentamente por mi lado
Llenando mi vida de angustia, de dolor y desengaño.
Y vivía compartiendo con la nada mi dolor,
Queriendo amar y no pudiendo,
Soñar, reír, cantar…
Y no podía hacerlo.
Y mi cielo, antaño azul profundo,
De un gris obscuro se tiño,
Mas como antes…
Alguien tomo mi mano,
Y me rozo el corazón,
Y se abrieron ante mí
Nuevos paisajes, llenos de ilusión,
Y mis sueños despertaron,
Mis ideales, regresaron
Mi esperanza… renació.
Y en la mitad de mi vida
Solo le pido a mi Dios,
Que como antes…
Me tome de la mano
Y me envuelva el corazón,
Y me lleve por caminos viejos
Con piedras, con espinas, con dolor.
Porque por fin he comprendido
Que todas estas cosas
Son parte del amor.
Y que al final de mi vida
Pueda encontrar mi morada
Tan soñada, tan querida,
Por tanto tiempo esperada.
Y mi cielo… azul profundo
Con nubes se adorno
La niña de mirada nueva,
Felizmente… renació.
Septiembre